30 nov 2010

Once upon a love

Hello stranger!
This feelings inside me don´t let me rest,
concentrate or think,
and maybe don´t let me live.


Please forgive me,
and don´t hate me,
I never wanted to feel this,
even wanted to hurt you,
neather wanted to hurt me.


We´ll never be togheter,
hold on our hands,
give us a hug,
or recieve a kiss from your lips.

Even that,
there´s one thing you should know,
you should know that I love you,
I really do,
don´t know how,
don´t now why,

it just happened.

Just let me feel,
let me dream,
make me smile,
make me feel good,
or make me scream,
but please, never let me down again.


Because you are my world,
and a part of me,
in this moment,
I don´t know what to do without you,
I need you,
I dream you,
and I adore you.

When you need help,

just take the phone and call me,
when you were happy,

tell me to share your happiness,
when you get drunk,

invite me,
and when you were sad,

I´ll take off you a laugh,
because I love you.

Even you never going to know this,
I would give my life for you,
never forget me,

because I won´t never do.

Thanks for everything!

29 nov 2010

Absuelve mis errores

Perdóname por haberme olvidado de ti,
y cegarme a lo valioso que eres,
por haberte abandonado,
humillarte y atentar contra tu dignidad.

Te pido perdón por la falta de atención,
el poco interés y autoestima,
por dejarte de lado y perderte la fé,
minimizarte y emerger de ti un demonio.

Y cómo olvidar la mediocridad,
y ese infame estado llamado depresión,
cómo olvidar la ira,
y la impotencia que te hice sentir.

Absuelve también la apatía,
y la carencia de amor,
dispensa mis agresiones,
y la falta de empatía.

Te pido perdón aunque sea insuficiente,
omitirte no va a repetirse,
y ahora te puedo jurar,
que serás mi prioridad nuevamente.

28 nov 2010

Momento filosófico

"El día que dejes de preocuparte por lo que hace el prójimo, será el día más pleno de toda tu vida"

Gustavo Martínez Guevara, 2010

Miseria Emulada

Te convertiste en la sombra,
en la sombra de mi miseria,
una sombra parlante,
como esas que te acompañan.

Te convertiste en las sobras,
las sobras de mi ser,
pedazos que recogiste,
para formar el tuyo.

Y no es que no sea válido,
sólo que no es honesto,
pero qué puedo pedirte,
si ni siquiera conoces la palabra.

Como toda sombra,
al salir la luz, desapareces,
puesto que sin ella no existes,
la necesitas para ser creada,
y ahora que de ti se alejó,
morirá tu inmunda existencia.

Deja de intentar emularme,
deja de seguir mis pasos y movimientos,
deja de pretender que somos similares,
no lo somos y nunca lo seremos,
ya es tiempo que lo entiendas,
aunque he de confesar,
que me halaga que lo hagas.

No obstante,
como un consuelo,
te puedo conceder un capricho,
la dicha de seguirme leyendo,
quizás de esa manera, algún día,
llegues a tener un poco de luz.

23 nov 2010

Mi Madre

Mamá es posiblemente la palabra que mas he repetido a lo largo de mi existencia. Uno de los personajes que todo ser humano tenemos en común. Una de las primeras palabras que pronunciamos al comienzo de la comunicación oral.

Mamá, aquella mujer que me concibió, aquella mujer que ha estado conmigo en todo momento, que siempre ha creido en mi, y siempre me ha brindado su apoyo incondicional, quien me ha corregido cuando es necesario, me ha congratulado cuando lo merezco, me ha abrazado cuando lo he necesitado, me ha alimentado, me ha decepcionado, me ha levantado cuando tropiezo y me ha demostrado amor verdadero. La persona que más AMO y ADMIRO en esta vida. Siempre fuerte, emprendedora, guapa, desinhibida, terca, imprudente, constante, exitosa, positiva, valiente, dedicada, incansable, arriesgada, segura, única, vigorosa y compartida.

Parte importante de mi personalidad, costumbres, valores y creencias. Quien me enseñó a compartir, a respetar, a tolerar, a creer en mi, a ser positivo, a luchar día con día, a arriesgar, a no tener miedo al cambio, a no dejarse caer, a guardar compostura, a ser honesto, a tomar decisiones, a tener coraje, a afrontar las consecuencias, a soñar, a perdonar y a trabajar. Y de quien constantemente sigo aprendiendo. Quien me ha enseñado a amar. Una de las personas que me demuestra que el amor existe. Y que esa clase de amor, es el que mueve al mundo.

Debo decir que me siento dichoso y enormemente agradecido por la madre que tengo, no pudo haberme tocado otra mejor, ni siquiera similar, es grandiosa y la amo con todo mi ser.


Sin lugar a dudas una GRAN MUJER...

Mi madre: Rosa Isela Guevara Martínez